Con unos resultados débiles en el último trimestre de 2012 cerró la mayor compañía petrolera de Colombia, debajo de las estimaciones del mercado, tanto en términos de producción, reservas y utilidades. Ecopetrol inició el 2012 con una meta de producción de 800 mil barriles diarios, la cual fue ajustada en el segundo trimestre a 780 mil. La compañía cerró el año con una producción de 762k barriles (754k barriles promedio año), un 4,1% más que en 2011, pero un 3,0% por debajo de la meta. Si bien 3,0% puede parecer poco, bajo la consideración de que se parta de una meta revisada a la baja, es un dato importante.

El incumplimiento de guidance es un mal mensaje para el mercado, pues la mayoría de los grandes inversionistas internacionales toman sus decisiones de inversión con base en las variaciones absolutas de ingresos, utilidades y márgenes, valoraciones relativas de reservas, utilidades y producción, y, por supuesto, el cumplimiento de guidance.

Pero ¿cuáles fueron los motivos para esos resultados presentados? ¿Podría el 2013 ser un mejor año para Ecopetrol? Probablemente sí y en ese sentido hay que identificar cuáles fueron los principales factores que influyeron negativamente en los resultados:

 

  • Demoras en el otorgamiento de licencias.

 

  • Producción interrumpida por protestas de trabajadores y comunidades.

 

  • Producción interrumpida y sobre costos de transporte por mal clima.

 

  • Ataques a la infraestructura petrolera.

 

Sobre los tres primeros, durante los primeros dos meses del año podríamos asegurar que hay mejores expectativa. Sin embargo, los ataques a los oleoductos se han intensificado, y ello a complicado el cumplimiento de las metas de producción para 2013, y esta es la razón del aumento de los costos de mantenimiento y la disminución el Ebitda.

Vale la pena resaltar que el precio del Brent presentó bastante volatilidad durante la primera mitad del año, pero el precio promedio del año mostró una variación positiva de tan solo 0,7% respecto al 2011. A pesar de todo esto, los cuatro factores que influyeron en el desempeño del año fueron coyunturales y es claro que con compromiso institucional con las comunidades y un refuerzo en la seguridad, se trata de asuntos mitigables.

Un aspecto que continúa inquietando a los inversionistas es el bajo nivel de reservas de la empresa cuenta con 1.877 millones de barriles de reservas probadas (aumentaron 22% en los últimos tres años, solo 1,1% en 2012), esto la ubica como la compañía con el menor indicador de reservas, al compararse con los de los grandes jugadores mundiales.

Con las reservas actuales, si Ecopetrol mantiene la producción de 2012, agotaría sus reservas en ocho años. Teniendo en cuenta que las reservas se aumentan comprándolas o descubriéndolas, los éxitos exploratorios cada vez adquieren mayor relevancia para la compañía.

La gerencia tiene muy claro esa debilidad y, en ese sentido, continúa desarrollando su ambicioso plan de inversiones (recientemente aumentado a US$84.500 mm hasta 2020, frente a US$9.550 mm en el en 2013) que los ha llevado a diversificar geográficamente y a tener el mayor presupuesto de exploración de los últimos años, sin duda dos hechos notables.

Por último, es relevante destacar que la empresa continúa mostrando uno de los mayores ROE de la industria, así como el mayor dividendo frente a sus pares mundiales. Para este año se espera un dividendo de 5,6%, por encima de Exxon, Chevron, Shell, BP e, incluso, Petrobras. Su alto dividendo le dio impulso en 2012, donde la mayor valorización de la acción se presentó entre febrero y abril, luego del anuncio del monto de utilidades para repartirse y el pago único a los minoritarios.

Y aunque el dividendo es similar ($291 este año frente $300 el año pasado) el panorama es diferente, pues este año estamos frente a una compañía con una necesidad seria de aumentar su producción y sus reservas para mostrarle al mercado que está en capacidad de cumplir con el guidance planteado.

 

 

 

Alejandro Pieschacón, senior equity strategist, Casa de Bolsa


Director de estrategia de renta variable para clientes institucionales en Casa de Bolsa, la firma de bolsa del grupo financiero más grande en Colombia, el Grupo Aval. Pieschacón es MBA y administrador de empresas con especialización en finanzas. Se ha desempeñado como analista fundamental de acciones y gerente de portafolio durante los últimos seis años.