En el marco de la pasada Expo Oil & Gas Colombia 2012, Campetrol tuvo la oportunidad de presentar su segundo estudio económico, en asocio con Fedesarrollo, “Dinámica regional del sector de bienes y servicios petroleros en Colombia”. El objetivo de este estudio fue entender las dinámicas regionales del sector de bienes y servicios petroleros en Colombia sobre tres principales variables: generación de empleo, origen de la tecnología usada en el sector y la demanda de bienes y servicios en las regiones de análisis. El enfoque del análisis fueron los cuatro departamentos de mayor desarrollo petrolero del país (Santander, Casanare, Huila y Meta).

Comportamiento de la demanda del mercado laboral

Los resultados sobre cada una de las variables que se analizaron en el estudio serán brevemente mencionados, empezando por la generación de empleo. La demanda anual de puestos de trabajo de bienes y servicios petroleros supera los 50.000. El estudio nos permitió dividirlos en cuatro categorías (tabla 1): por etapa de la cadena de producción, por el nivel de calificación, por el origen de mano de obra y por el tipo de vinculación.

Inicialmente, por etapa de cadena productiva, los resulta­dos de la primera fase de exploración muestran que el 47% del total de la mano de obra del sector de bienes y servicios está concentrada aquí. A su vez, el proceso de evaluación y desarrollo representa el 41% sobre este total, mientras que la etapa de desarrollo y producción participa con el 12% de la demanda del sector1.

En cuanto al nivel de calificación, del total de puestos de trabajo demandados por el sector, el 27% correspon­de a personal profesional, el 37% a personal técnico y el 36% es mano de obrano calificada.

Sobre el origen de la mano de obra, encontramos que cer­ca del 60% de la demanda de empleados proviene de la re­gión en donde las empresas de bienes y servicios petroleros están operando. Esto último dado el alto compromiso de estas compañías en contratar mano de obra en las regiones con el fin de aumentar el desarrollo económico a lo largo de todo el país.

Finalmente, por tipo de vinculación, la mayor partici­pación con respecto a este ítem es el personal temporal (69%), frente a los contratos permanentes (31%). Este resultado revela las características de las operaciones que ejecuta este sector.

Estos resultados permitieron compararnos frente a la composición de la demanda de mano de obra en la industria de hidrocarburos en Colombia, en donde el 68% de ésta está concentrada en las compañías de bienes y servicios petroleros. Por su parte, el 32% restante, corresponde a las demandas de las compañías operadoras.

Este estudio también nos habilitó para cuantificar el efecto multiplicador del empleo de nuestro sector sobre la economía colombiana y concluir que por cada empleo creado del sector de bienes y servicios petroleros se generaron otros 5,5 empleos en la economía nacional. Este multiplicador aumentó de 3,3 en 2007 a 5,5 en 2010; de lo cual se puede inferir una mayor ocupación laboral derivada del sector.

Conclusiones y metas

Gracias a los resultados anteriores podemos concluir que este sector demanda todo tipo de capital humano y con di­ferentes características. Vale la pena resaltar que el recurso humano requerido por la industria es altamente capacitado para responder a las exigencias de un sector tan especia­lizado. Los esfuerzos de la industria, del Gobierno y de la academia deben estar enfocados en programas en los cua­les la capacitación de este personal sea una constante.

Un claro ejemplo de estos esfuerzos conjuntos es la ini­ciativa del proyecto Taladro Escuela, creado con el fin de capacitar a los trabajadores no calificados ubicados en áreas con perforación petrolera. Con esta iniciativa la em­presa privada busca mantener altos los indicadores de se­guridad industrial.

En cuanto a la segunda variable de estudio (origen de las tecnologías utilizadas), el estudio encontró que es un sector exclusivamente importador de tecnologías. Actualmente, el país no tiene la capacidad de satisfacer la mayor parte de la demanda de tecnología que utiliza el sector de bienes y servicios petroleros con producción nacional. Sin embargo, hay algún tipo de tecnologías (bajo-medio) que son producidas en el país y que en ocasiones se encuentran disponibles en las regiones donde operan las empresas petroleras. Ese es el caso de los siguientes productos: trípodes, bastones, primas, taladros básicos (actividad
sísmica), detonadores, repuestos de maquinaria Caterpillar, plantas de trituración de material, tornos, cabezales de pozo, tubería y plantas de energía y mantenimiento, entre otros.

Finalmente, respecto a los resultados de la tercera variable de análisis (demanda de bienes y servicios en las regiones del país) se observó que los servicios petroleros y la categoría de otros servicios
son los que concentran la mayor parte del gasto local. En el caso de los servicios petroleros, estos corresponden a la subcontratación de empresas de bienes y servicios con empresas locales (obras civiles, topografía y dotación de combustible, entre otros). Por su parte, otros servicios incluyen todos los gastos realizados por las empresas en restaurantes, hotelería, alquiler de vivienda y servicios de esparcimiento, principalmente.

Con resultados de este estudio podemos entender que el sector de bienes y servicios petroleros tiene un impacto económico positivo sobre las tres variables de análisis. Sin embargo, hay una marcada
debilidad del empresariado local, pues se cuenta con un potencial de crecimiento importante determinado por las demandas de bienes y servicios en las diferentes regiones del país.

 

Margarita Villate Supelano, directora ejecutiva de Campetrol
Esta bióloga de la Universidad Nacional de Colombia con máster en Planeación y Desarrollo; y con especialización en Alta Gerencia, asumió la dirección ejecutiva de la Cámara de Servicios y Bienes Petroleros (Campetrol) en 2008, luego de haberse desempeñado como directora de gremios como la ANDI y Afidro. Campetrol agrupa a las empresas nacionales y extranjeras que ofrecen servicios petroleros con el objetivo de facilitar la identificación de los problemas comunes de las compañías, procurar sus soluciones y asegurar el fortalecimiento del subsector de servicios y suministros de bienes para el beneficio del país.